Este guapo y varonil hombre musculoso es médico, pero tiene un pequeño problema: es un adicto al sexo y su culo necesita llenarse todo el tiempo. Así que se masturba cada vez que se toma un descanso. En cuanto sale un paciente de su consulta, se toma 15 minutos, se baja los pantalones, saca su consolador y empieza a masturbarse con las piernas abiertas en su escritorio, dilatándose el culo. No puede hacer nada, su puck está constantemente cachondo y tiene que calmarlo. Y lo hace masturbando su gran polla jugosa, que necesita correrse fuerte.