Un cachas de treinta años ha estado trabajando duro en el gimnasio, entrenado por un profesional que sabe cómo presionarle. Hoy, mientras hace una serie de abdominales, el entrenador le agarra por la polla. Acto seguido le mete la polla en la boca. Cuando al entrenador le empieza a gustar su agujero entiende lo que está pasando. ¡Va a tener que darle por el culo, demostrarle que está totalmente entregado !