Un tío bueno de treinta años es abordado delante de su casa por un joven patinador que busca herramientas. El hombre experimentado sabe lo que pasa por la cabeza del chico. Está buscando una herramienta y se la va a dar. Lo trae a su lugar y planta sus labios en los suyos, su lengua llega hasta su garganta...el chico esta otizado por el semental mayor. Quiere su polla en su boca y en su agujero rosado. Quería una polla, y ahora tiene una enorme en su culo virgen.